viernes, 7 de marzo de 2014

Ruidos

No sé qué me pasa, me apetece estar sola, sin suido, sin gente...
Con la música a todo volumen me alejo lentamente sin que nadie se de cuenta. Me encierro en el baño y me deslizo hasta caer al suelo. ¿Por qué estas ganas de llorar?
¿De dónde vienen esos ruidos? No es la música. No sale de mis cascos. Paso de ello, no importa. Pero ese ruido insiste. Es como si llamaran a la puerta pero, no hay nadie.
Intento meterme en la música, ir a mi mundo pero, los ruidos vuelven a interrumpir... Cansada de aquello que no sabía de dónde venía, me decido a salir de ahí, pues tampoco quiero llevarme una bronca al desaparecer así tan de repente.
Abro lentamente la puerta como con sensación de encontrarme a alguien o algo tras ella. La puerta se abre. No hay nadie. Salgo y camino hacia la salida cuando la puerta del baño donde yo estaba metida se cierra bruscamente, dando un buen portazo. Retrocedo pero sigue sin haber nadie.
Siento frío, mucho frío y los párpados pesan cada vez más...

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