martes, 12 de abril de 2022

Llevo meses en los que sólo duermo, lloro y casi tienen que obligarme a comer

 Llevo dos meses en los que sólo duermo, lloro y casi tienen que obligarme a comer. Ya que o como apenas nada o ni siquiera lo hago.

Me echaron del musical y gané puntos de vida, de motivación... que en una semana desaparecieron.
Mil proyectos en mente, ganas mil de hacerlos. Y el primero casi me da por cancelarlo después de meses... Porque no quiero levantarme de la cama o el sofá. No quiero salir de casa ni quiero ver a nadie.

Y es cuando empiezo a obligarme para no ir a peor. Aunque pase la mañana llorando y parte del camino a donde se haya quedado...  Aunque poco a poco consigo ir sola por la calle, sin pánico de estar conmigo misma... Aún he de aprender a no adelantarme a los hechos.

Al final desde diciembre todo ha sido demasiado intenso. Demasiado difícil. Y demasiados cambios. Que no, no han sentado bien. Que me han devuelto a la depresión intensa que no sentía desde hacía unos años... Donde me siento caer, morir... Y al final es lo que más deseas y, ahora mismo, el pensamiento que más temo.

Trato de seguir adelante, de pensar que ya estuve más de una vez ahí y logré salir. 

domingo, 3 de abril de 2022

No sé qué título poner

Fueron unos años complicados donde sólo trataba de tirar de una cuerda que no llegaba a nada. Sólo trataba de mantenerla ahí, a la espera de que en algún momento... pudiera volver a tenerla.

Pero pasaban los días y era muchísimo más pesada. Y la verdad, no sabía cuanto más podría aguantar. podría haberse roto de todo el peso que llevaba encima. Pero simplemente me quedé sin fuerza, sin esperanza y la dejé caer.

Aunque siempre decían que me conformaba con cualquier cosa... Aquello era mío. Algo de años que no quería dejar atrás, que quería que siguiera siendo mi presente y mi futuro. Por mucho daño que me causara, siempre trataba de seguir ahí. Aunque estuviera hecha añicos por dentro. Por muchas veces que se me pasara por la cabeza dejar caer la cuerda, seguía sosteniéndola.

Al final eso sólo hizo que fuera de mal en peor en mi cabeza, que la oscuridad volviera a adentrarse. Que deseara estar muerta. 

Y según esa cuerda iba resbalándose de entre mis manos, iba sintiendo liberación, a la vez que miedo.