A partir de ese momento decidí ir en busca de mi otra yo. Tenía que encontrarla. La necesitaba. La echaba de menos. Y sabía muy bien donde se encontraba su escondite.
Cerré los ojos y fue como teletransportarme a otro lugar. Una pequeña habitación, a oscuras, parecía estar vacía, pero un pequeño descuido de algo o alguien hizo que un pequeño peluche cayera al suelo.miércoles, 6 de agosto de 2014
¿Dónde estás?
“ -No vale hundirse por estas cosas. ¿Dónde está la chica feliz y alegre? La que yo conozco. ¡La que queremos todos!
-No sé donde está... Se quedó escondida en algún lugar."
-Sé que estás aquí. No tengas miedo.
-Hola... -Una voz suave sonó detrás de mi.
-¿Por qué me dejaste sola? ¿Por qué te escondiste? ¿De qué tienes miedo? - me acerqué lentamente a ella, vi como recogía el peluche y lo abrazaba fuerte. Estaba muy asustada.
-En realidad... Fuiste tu quien me dejaste aquí. Vi todo lo que te rodeaba. Vi que las preferías a ellas antes que a mi. Tenía miedo. Eran malas. Y tuve que esconderme.
-¿De qué estás hablando?
-Estás secuestrada por cada una de todas tus emociones. Debes mirar más allá. Tienes que verte a ti misma. Nada te controla. Tu decides lo que sentir y ninguna emoción puede llevarte con ella.
-¡Tienes que volver! Quiero volver a ser feliz. Volver a ser yo... Eres la única que falta.
-Entonces sólo tienes que cerrar los ojos y pensar en mi. Devolverme a mi sitio.
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