Contradecirme es mi especialidad. Tan pronto puedo cambiar mi forma de pensar como caer al suelo.
Voces, personas, conocidos y no tan conocidos. Susurros. Risas. Lloros. Recuerdos…
Todo eso y más es lo que encuentras dentro de tu cabeza mientras estás sola, mientras estás con gente, mientras te sientes sola cuando estás rodeada de gente. Sólo sabes alejarte lo máximo posible de todos aquellos que hay a tu alrededor, cerrar tus ojos y entrar en esa mente oscura. Con miedo a lo que puedas encontrar, entrando a oscuras palpando cada obstáculo y rodeándolo de tal forma que no tengas que enfrentarte a él. Sabes que deberías hacerlo, enfrentarte a ello tan sólo por el hecho de que desaparezca para siempre.
Un paso más y el suelo se abre bajo tus pies, cayendo aún más hondo, quedándote atrapada sin buscar una salida. Acabas cayendo al suelo de rodillas, desesperada, cansada, con miles de lágrimas inundando los ojos. No puedes ver nada…
La luz poco a poco entra por la ventana y tus ojos cansados intentan ver entre tanta claridad. Te revuelves en las sábanas y te das cuenta de que sólo había sido un sueño. Aún así, en esos minutos que llevas despierta, te ha hecho pensar y cambiar totalmente tu forma de ver las cosas. No quieres seguir siendo esa chica débil, insegura…
Sabes que aunque mucha gente lo piense, nunca te rendiste ante nada. Sabes que no entienden nada de lo que es. Nada de lo que se ha adueñado de tu cabeza. La oscuridad era tu amiga. Se aprovechó de ti y, poco a poco te fue destruyendo por dentro hasta tal punto que ya no podías más, o eso te hacía pensar. Lo único que puedes hacer es enfrentarte a ella.
Nunca te rendiste. Aunque no quisieras, ella siempre podía sobre ti. Quieres volver a ser tu. Aquella chica que no tenía miedo a nada. Aquella que sonreía y soltaba cualquier estupidez. Aquella chica que no estaba controlada por el miedo y la oscuridad…
…CONTINUARÁ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario