martes, 12 de enero de 2016

Sólo quería...

Sólo quería saludarte, sí, a ti, tú que estás leyendo esto.
Seguramente ya no esté en ninguna parte ahora mismo mientras tú lees. Quizás esté en un lugar desconocido. Un lugar del que nadie sabe.
Tal vez haya sido un error todo esto pero... era lo que necesitaba.
Simplemente, LO SIENTO. 

Sólo espero que algún día puedas perdonarme. Pero piénsalo bien, ya no volverás a pasarlo mal por mí. Yo estoy bien. Y estaré bien. Te lo aseguro.
Nadie, y repito NADIE tiene la culpa de que todo haya acabado de esta manera, solo yo. No sabía cómo vivir, no sabía cómo ser feliz ni era capaz de ver nada. No sabía cómo controlar mis impulsos, mis emociones... 

Ha habido días llenos de nubes, días oscuros. Días de niebla... Todo era oscuridad mientras los días pasaban. Pero siempre llegaba una pequeña brisa, que por muy pequeña que fuera, significaba más que todos aquellos días en los que todo siempre era igual. Una pequeña brisa que me daba algo de fuerza día a día. Sin embargo el tiempo se ha terminado para mí. Perdida en la confusión del mundo la vida carece de sentido y, no hay nada digno de una sonrisa.

Seas quien seas quien esté leyendo esto... si me conoces, si te conozco... tal vez nunca haya sido capaz de decir esto en persona pero, te quiero.
Seguramente hayas estado a mi lado durante todo este tiempo o en algún momento, me has ayudado, me has apoyado, siempre estuviste ahí aunque no supe verlo en el momento, pero ahora que he conseguido darme cuenta, aunque ya sea tarde, quería darte las gracias.

Así que este es mi adiós. No vale la pena una lágrima. Solo tengo que salir por un tiempo. Te echaré de menos.

Ahora, todo irá bien.

Mins

No hay comentarios:

Publicar un comentario