¿Debería ingresar? ¿Debería estar en casa?
Es que... ¿a caso debería estar en alguna parte?
Ahora sólo quiero llorar muy fuerte y no estar.
¿Sabes lo que es tener planes de futuro como tapadera?
Nunca llegarás a ellos, porque no estarás.
Eso piensas.
Tal vez aguantes un año más.
Tal vez todo pueda dar un vuelco e ir a mejor.
Pero lo dudas constantemente.
No sabes lo que quieres.
Y lo que quieres no te es correspondido.
¿Deberías fiarte de un desconocido?
Sabes que te encariñas fácilmente...
No, no deberías.
Pero nunca sentirás aquello que sentiste esa última vez.
No te dejará volver a volar.
Lo sabes.
Te cortó las alas. Estás herida.
Tal vez de por vida, o no.
Deberías ver las cosas de otra forma.
Sólo saben repetir eso.
¿De qué sirves estando así?
Eres un desprecio humano.
¿No te das cuenta?
Y las palabras te retumbarán en la cabeza.
No quieres que todos vuelvan a verte como estás.
Quieres agradarlos a todos.
Quieren que seas egoísta, que no pienses en los demás.
Pero si hago eso... será algo demasiado egoísta.
Algo que nadie quiere. Sólo yo.
¿Qué puedo hacer ante esto?
¿Debería desconectar? ¿Aislarme del mundo?
En un lugar donde no puedes hacer más que dibujar.
Leer. Y... ni se te ocurra hacer amistad.
No lo hagas... O acabarás encerrada.
Te cambiarán de planta, y...
Te encontrarás peor.
Volverás a hacerte daño.
Como lo sigues haciendo.
Llorarás como lo sigues haciendo.
Y saldrás de allí y seguirás igual que siempre.
Y te encerrarás en tu habitación.
A sentirte muerta, tirada en el suelo.
Mirando el techo. Todo oscuro.
Como la oscuridad que hay en ti.
¿Dónde está a luz?
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