Voy a ser sincera con todos vosotros y conmigo misma.
Estoy cansada de que la gente se ría de mí por sentirme mal conmigo misma. Por yo estar mal con mi cabeza, con mi cuerpo, con mi yo en general.
De que se rían descaradamente. De hacer lo que sea por estar bien yo, y se rían. De no poder hacer nada sin sentirme mal.
Pero... seguro que no se reirán el día que me corte el cuello delante de ellos.
Y luego se sorprenden de una Miriam anoréxica, bulímica y suicida...
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