No sé hasta cuando seguirá afectando a mi cabeza.
Y cada día lo tengo más presente, supongo que por el hecho de no ver, no saber. De no hacer nada en todo el día y tener demasiado tiempo para pensar.
Me acuesto con ello en la cabeza y despierto con ello aún más en mente.
Quisiera hablarlo pero, me siento tan estúpida sólo de pensarlo...
¿Por qué no se va de mi cabeza? ¿Por qué esa imagen no me deja en paz?
Ha pasado medio año ya. Y cuanto más rato paso conmigo misma, más llega, más daño deja.
No hay comentarios:
Publicar un comentario