Ya no sólo lloro de tristeza.
Lloro de frustración, impotencia. De no ser comprendida. Por gente estúpida...
Y rara vez, de felicidad...
Pero sólo quiero llorar. Tal vez como forma de desahogo por no hacer algo peor.
Porque parezco ser la mierda en todo. La torpe. La tonta. Esa que nunca sabe hacer nada. O no saber hacer nada, pero bien.
Me frustro conmigo misma. Y me daría de cabezazos contra la pared con tal de convencerme y llegar a sacar ese lado egoísta. Empezar a tener mucha cara. Convertirme en aquello que no soy. Porque así funciona...
Si no tienes cara, si no eres egoísta... No consigues nada. NADA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario