Llevo dos meses en los que sólo duermo, lloro y casi tienen que obligarme a comer. Ya que o como apenas nada o ni siquiera lo hago.
Me echaron del musical y gané puntos de vida, de motivación... que en una semana desaparecieron.
Mil proyectos en mente, ganas mil de hacerlos. Y el primero casi me da por cancelarlo después de meses... Porque no quiero levantarme de la cama o el sofá. No quiero salir de casa ni quiero ver a nadie.
Y es cuando empiezo a obligarme para no ir a peor. Aunque pase la mañana llorando y parte del camino a donde se haya quedado... Aunque poco a poco consigo ir sola por la calle, sin pánico de estar conmigo misma... Aún he de aprender a no adelantarme a los hechos.
Al final desde diciembre todo ha sido demasiado intenso. Demasiado difícil. Y demasiados cambios. Que no, no han sentado bien. Que me han devuelto a la depresión intensa que no sentía desde hacía unos años... Donde me siento caer, morir... Y al final es lo que más deseas y, ahora mismo, el pensamiento que más temo.
Trato de seguir adelante, de pensar que ya estuve más de una vez ahí y logré salir.
martes, 12 de abril de 2022
Llevo meses en los que sólo duermo, lloro y casi tienen que obligarme a comer
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario