Tienes gente a tu alrededor que te quiere… ¿De qué te quejas?
¿Por qué eso no se va de tu cabeza? Antes lo hacía…
¿Y por qué volviste a hacerte daño? Prometiste no volver a hacerlo.
¿Es que acaso tiene alguna importancia? Son unos simples arañazos, nada más.
No harás ninguna estupidez ¿verdad? Ya he hecho bastantes y podría volver a hacerlo. No prometo nada.
Pero esa respuesta no sirve. O sí, o no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario