No sabes qué hacer y empiezas a preguntarte por qué esa persona apareció de repente para ahora dejarte.
Todo esto me lo esperaba. Sabía que llegaría el día en que dejaría de hablarme por alguna razón. No es mi culpa, sin embargo, me toca pagar por ello.
Esa persona con la que nunca hablabas, que ni siquiera sabías que existía hasta que un día aparece y os hacéis inseparables. Sabéis todo el uno del otro. Os contáis vuestros problemas, os ayudáis. Esa persona que siempre estará ahí para lo que necesites en el momento justo. Esa persona a la que consideras tu mejor amigo.
¿Qué harías si este desaparece? ¿A quién irías? ¿En quién te apoyarías? Hago como si no me importara, como si pasara de todo pero, en realidad no.
-Me da igual. Haz lo que quieras. Tu decides. - ¿Qué otra cosa podría decirle? ¡Es su vida! Él sabe lo que hace.
Aunque bueno, en realidad todo esto es una tontería que me durará un día. Pues mañana si así quiere me habré olvidado de que algún día se cruzó por mi camino y, será un desconocido más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario