Y que mejor que levantarse con una sonrisa de la cama.
Día feliz. Tarde feliz. Noche feliz. Sueño feliz. Cama feliz. ¿Cama feliz? Vale, tal vez esté exagerando todo un poco. Pero poquito. Y que esto es algo paranormal. Inexplicable.
Que pase lo que pase sea como si te diera igual, sea bueno o malo. Nada te preocupa y esa sonrisa no se va. Y lo mejor de todo... ¡No es fingida!
O si no hay una sonrisa desde el principio... ¿Qué mejor que ser sorprendida por algo o alguien y consiga hacerte sonreír? O incluso hacerte llorar. Pero no de tristeza... ¡NO! Fus fus tristeza. Llorar de felicidad... Y últimamente me pasa mucho. ¡Soy una llorona! ¡No quiero llorar! Y sí... Me emocionan las parrafadas que me envían a veces. Pero no parrafadas de cualquiera. No no no... El caso es que no siempre se puede ser feliz a todas horas. O sí. No lo sé. Bueno yo lo sé. ¿Vosotros lo sabéis? A veces puedes levantarte con los ánimos por los suelos. Pero puede llegar algo o alguien y sacaros la mejor de vuestras sonrisas.
Y ahora... SONRÍE.

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