¿Qué puedes hacer cuando todo se acaba? ¿Cuando todo llega a la autodestrucción?
Cuando no queda nada, ni un pedacito de ti escondido en algún rincón de todo aquello que ya no era nada. Montañas de polvo que poco a poco el viento lleva a algún lugar, desapareciendo en un agujero negro.
-¿Por qué te atrae tanto?
-Es lo único que quiero. Siempre estuvo ahí. Al principio tenía miedo. No sabía cómo podría ser aquella mujer.
-Espera... ¡¿Aquella mujer?! ¡¿La has llegado a ver en persona?!
-Dije que estuvo ahí siempre, a mi lado. Desde muy pequeña.
-No deberías obsesionarte con ello. No es bueno.
-La verdad es que hay algo en ella que no sabría muy bien cómo explicar. Una vez que ha conseguido que te acerques, es imposible alejarte.
-Sí que puedes. No puedes seguir con ella. No sabes cómo es exactamente. Lo sé muy bien. Tratará de llevarte. Para ello hará incluso que acabes haciendo locuras que te llevarán a la autodestrucción. No serás tu. Ni siquiera seguirás existiendo.
-Es lo único que quiero. Ella me llama.
-¡No la escuches!
-¿Puedes decirme a qué has venido?
-Sólo te pido que no te vayas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario