lunes, 9 de marzo de 2015

Autodestrucción

¿Qué puedes hacer cuando todo se acaba? ¿Cuando todo llega a la autodestrucción?
Cuando no queda nada, ni un pedacito de ti escondido en algún rincón de todo aquello que ya no era nada. Montañas de polvo que poco a poco el viento lleva a algún lugar, desapareciendo en un agujero negro.

-¿Por qué te atrae tanto?

-Es lo único que quiero. Siempre estuvo ahí. Al principio tenía miedo. No sabía cómo podría ser aquella mujer.

-Espera... ¡¿Aquella mujer?! ¡¿La has llegado a ver en persona?!

-Dije que estuvo ahí siempre, a mi lado. Desde muy pequeña.

-No deberías obsesionarte con ello. No es bueno.

-La verdad es que hay algo en ella que no sabría muy bien cómo explicar. Una vez que ha conseguido que te acerques, es imposible alejarte.

-Sí que puedes. No puedes seguir con ella. No sabes cómo es exactamente. Lo sé muy bien. Tratará de llevarte. Para ello hará incluso que acabes haciendo locuras que te llevarán a la autodestrucción. No serás tu. Ni siquiera seguirás existiendo.

-Es lo único que quiero. Ella me llama.

-¡No la escuches!

-¿Puedes decirme a qué has venido?

-Sólo te pido que no te vayas...

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