sábado, 30 de mayo de 2015

¿Por qué ese vacío?

Y es que ya no sé qué hacer.
Infinidad de veces me han dicho que tengo a un montón de gente a mi alrededor que me quiere, que me ayuda y que se preocupa por mí. Familiares, amigos... gente con la cuál pasar unos buenos momentos... Y tienen toda la razón, pero yo simplemente digo que sí con la cabeza y dibujo una tenue sonrisa en mi rostro sabiendo que las apariencias son sólo apariencias, y que en realidad, me siento inmensamente sola.
Día a día estamos rodeados de personas y, sin embargo, no hay dolor más angustioso que el percibir esos huecos, esos vacíos que nadie consigue llenar.
Muchas veces me han hecho preguntarme si de verdad existo y, es que a menudo abrimos las puertas de nuestro corazón a personas que nos ilusionan, que nos emocionan... para después, darnos cuenta de que no hay soledad más dolorosa que la de tener a nuestro lado a alguien que no nos ve...

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