Los días sólo saben pasar. El tiempo ya no volverá a pasar a cámara lenta.
No volverá a dejarme observarte más detenidamente. Ni siquiera dejará verte la distancia.
Y es que ¿podré algún día olvidar? ¿podré dejar de sentir? Este dolor me agobia y no me deja apenas respirar. Este nudo en la garganta sólo sabe hacerme llorar. Llorar por un día que no volverá. Un día que solo será para recordar. Aquel día que seguirá sin dejarme dormir, donde se juntan un mundo de fantasía y pesadilla, donde siempre estarás tú. Donde siempre me llevarás a lo más oscuro de mis pensamientos y, lentamente acabarás conmigo. Dulcemente me apuñalarás hasta dejar todo el suelo impregnado de sangre, sangre que un día derramé por ti.
Mírame a los ojos y dime que dejaste de quererme, que no querrás volver a saber de mí. Que te hice daño, mucho daño y, que ya te olvidaste de mí.
Sólo sé que yo esperaré.
Esperaré pensando, recordando, y observando como cada gota recorre mis mejillas y escucharé su sonido al caer. Pronto esas lágrimas desaparecerán, y con ellas el recuerdo. El recuerdo de aquello que fui yo contigo. El recuerdo de nosotros.
Y algún día pensaré en si de verdad ocurrió todo aquello o solo fue un sueño. O simplemente mi imaginación...
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