Vale... Encerrada en la habitación me aproximo para bajar la persiana, una vez a oscuras, con mi ipod en la mano, la misma canción de todos los días, me apoyo en la pared y me dejo deslizar hacia abajo hasta llegar al suelo.
Son las tres de la tarde, acabo de comer y como cada día, aquí estoy, en la oscuridad.
No sé que es lo que me puede estar pasando, bueno, algo puede que sepa pero, ¿realmente será eso?
Cada día me encuentro más hundida, sí... hace poco intenté suicidarme, aunque nadie de mi familia lo sabe, aún no lo han descubierto y no sé si se lo diré algún día a alguien, pero nunca pensé que se podrían tener aún más ganas de hacerlo.
Me siento sola, vacía... Puede que desaparecer de aquí, aunque sea un tiempo, no digo para siempre, sea una buena idea. Ir a lo desconocido, ir lejos, donde nadie sepa quien soy.
Estoy todos los días de bajón y bueno, estoy cansada de sentirme así, es una mierda.
Voy por la calle, sola y, todo parece volverse negro. Cuando llego donde están todos, ahí pasándolo bien, sigo estando como sola. De vuelta a casa me doy cuenta de que el tiempo, todo el tiempo que he estado acompañada, es como si hubiera estado sola, y todo se vuelve oscuro, vacío, solitario... y como que me acostumbro a ese ambiente.
Estoy como apartada de todos, bueno, puede que sí, que me haya alejado yo sola. La gente me lo decía, “Te estás alejando...” y yo también lo notaba y me preguntaba que era lo que estaba pasando, y me alejé sin saber porqué.
Me siento hundida, indecisa, aunque eso puede que sea de siempre.
Estoy como si todo fuera un sueño, como si nada de esto estuviera pasando de verdad, como si teniéndolo todo no tuviera nada.
Ahogada, así me siento, con ganas de soltarlo todo, de derramar hasta la ultima lágrima para sacar todo lo que tengo dentro.
Todo esto me exprime y no puedo más. Me duele la cabeza de tanto lío.
Sé que no continuaré, sé que no llegaré a ningún lado, que no importo a nadie, aunque me digan que sí pero, dejé de fiarme de la gente, y sé que sería mejor no estar aquí, eso no puedo negarlo.
No tengo fuerzas para levantarme. Cada noche me acuesto medio llorando porque al día siguiente despertaré y cuando llega la mañana, me levanto llorando por no querer despertar, por querer dormir y no despertar nunca, y me hago preguntas estúpidas como, ¿qué hago aquí? ¿seguro que esto es de verdad? o simplemente me digo que no debería estar aquí, que no debería existir, no sirve de nada levantarme y hacer cosas cuando sé que voy a desaparecer ¿por qué?
Hace un tiempo se me metió algo en la cabeza y aún nadie ha sido capaz de quitármelo de ahí, porque lo tengo claro. No voy a continuar, porque no me veo continuando, porque todo está mal y porque sería lo mejor, desaparecer para siempre.
Es como si se me hubieran quitado las ganas de vivir.
Todos me dicen que puedo con eso y más, que puedo seguir adelante, pero ya todo me supera.
Todo tiene un fin y el mío se acerca poco a poco, el aliento se desvanece, me quedo sin ganas de nada y la vida poco a poco se va.
La gente me dice que no sea tan negativa pero, prefiero ser negativa día a día que llevar día a día una desilusión tras otra.
Pero es lo mejor y más para mí. Era lo que tenía que haber pasado desde un principio, decir adiós, y es una palabra que me encanta y aún más si me ayuda.
Y bueno, no sé si algún día lo haré o conseguirán quitármelo de la cabeza.
Ahora te preguntarás el porqué estoy así y parecerá raro, pero ni yo misma lo sé.
Tengo cosas, ideas de lo que me puede venir todo esto, pero no tiene sentido. Nada tiene sentido y por eso cada vez le veo menos sentido a la vida.
Aquí, ahora, en la oscuridad, como estoy, alejada de la gente y de todo es donde mejor me encuentro. No sé si esto será bueno o malo, pero me gusta.
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