viernes, 27 de diciembre de 2013

Olvídalo todo

Olvida tu pasado, cambia y disfruta de la vida, ríete de ella.No te hundas, mucha gente puede hacerte reír y sentirte que estás viva… Solamente si te dejas ayudar.
… El pasado ya no se puede cambiar, disfruta del presente y así podrás cambiar tu futuro.

Creo que al fin han conseguido abrirme los ojos… ¿Es que a caso voy a dejar solos a todos aquellos que me apoyan día a día? No podría… Por ello hago todo lo posible. Porque me gustaría volver a ser esa chica feliz que se ilusiona y va con una sonrisa de oreja a oreja. Esa que baila y canta todo el rato y no pierde su sonrisa ante nada.
Y es que veces la vida te pone obstáculos que quizás tengas que afrontar tú sola, puede que tengas gente a tu alrededor que te ayude y te apoye, pero la decisión y el paso hacia delante o hacia atrás depende de ti. Un día puedes levantarte con ganas de mandar todo a la mierda y desaparecer y cuando estás triste no logras ver y te centras en todo lo malo y oscuro. Lo malo te cierra la mente y no deja paso a todo lo bueno que te queda por descubrir. 
Hacemos de los problemas un mundo y notamos el dolor en carne viva. Y a lo mejor el problema es mucho menor de lo que piensas, pero duele. Tu cabeza sólo grita y te encierras en ti misma. Necesitas desahogarte y no sabes como. Se te pasan por la cabeza miles de cosas que jamás hubieras pensado que podrías llegar a hacer. Las lágrimas se te acaban , te cansas y te calmas. Ahí es cuando ves que tienes a gente a tu alrededor que te quiere y te arrepientes. Empiezas a valorar lo que tienes y piensas en lo bonito que podría ser todo si no lo estuvieses complicando tanto. Porque tú decides si ser feliz o no. La vida no se va a parar a esperarte y pasará sin que te des cuenta. Y no hay nada como la sonrisa auténtica de una persona. Sonríe, porque aunque no lo veas, que tú estés bien, les hace un poquito más felices a aquellas personas que te quieren por cómo eres y están dispuestos a soportarte en las buenas y en las malas.

Y es que no se trata del qué, del cómo, del cuándo, del por qué ni del dónde.
Se trata de volver a estar arriba.
No importa el qué fuera lo que hice.
No importa el cómo lo hice.
Ni el cuándo, ni el dónde ni el porqué, ni cuantas veces.
Ya no importa nada de eso. Lo que ahora importa es estar bien.
Si tú quieres… Puedes.

Gracias a todos los que estáis ahí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario