domingo, 14 de febrero de 2016

Siguió echando de menos

Ella le regaló lo que más apreciaba de todo lo que tenía...
Su colgante.
Él... la regaló una de sus pulseras.
Pronto todo eso se acabaría esfumando.
Fue, y pudo haber sido. Pero no llegó a ser.

Desde entonces, ella dejó de creer en la gente.
Se volvió fría, borde.
Y se juró a sí misma no volver a dejar que nadie traspasara su barrera.
Olvidaría que alguna vez conoció a alguien. Y se quedaría sola.
Siendo la única que pudiera hacerse daño.

Pero no olvidó... y sigue echando de menos.




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