Estación de tren. Quedan 8 minutos para que el tren llegue...
Estoy sola, rodeada de gente que no conozco y sin esperarlo mi móvil comienza a sonar...-¡Hola! - comienzo a hablar con esa persona sin parar y cuando quiero darme cuenta le tengo delante, está en el tren, en el otro andén, le veo hablar caminando de una lado para otro de aquel vagón.
-¡Te estoy viendo!
Él no me ve y comienzo a saludar, mover los brazos mientras el mira por el cristal de aquel tren lentamente de un lado a otro, persona por persona va fijando su mirada en cada rostro que ve hasta que da con el mío. Ambos sonreímos y nos saludamos. El tren se pone en marcha. Él cuelga y desaparece. Guardo el móvil cuando me fijo en que todo el mundo me estaba mirando. No sabía por que. ¿Qué pasaba?
Una señora se acercó a mi lentamente...
-Con quién hablabas y... ¿A quién saludabas? - preguntaba como con miedo, como si fuera a hacerle daño, como si yo estuviera loca...
-¿Y a ti qué te importa? Y ¿quién eres tu? ¡Tss!
Mi contestación fue algo borde pero aún así ella insistía. Pero ¿qué la pasaba? Me di cuenta de que la gente seguía con la mirada fija en mi y cedí a responder a su pregunta. La cara de aquella mujer cabió nada más contestarla y por un momento su rostro mostraba como lástima hacia mi... ¿Pero qué?!...
-Pequeña... Ahí no había tren. Ahí no había nadie... Ni siquiera sonó el móvil.
No hay comentarios:
Publicar un comentario