Porque sé que está ahí. Que me vigila. Que me protege. Y sólo es una pequeña niña.
Una pequeña que lo único que intenta es ayudar y mantenerme donde estoy. Intenta que no me vaya, y cada vez que intento desaparecer me mira con esos ojos azules a punto de derramar una lágrima… Mira hasta que consigue que retire la mirada porque ahí es cuando está segura de que no haré nada. Sólo habla con la mirada, no utiliza más. Se mete dentro y es como un click en tu cabeza. Dejas de pensar en ello aunque sólo sea durante unos segundos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario